Tratamientos
Eliminación de manchas
Los dispositivos basados en el uso de la luz se han utilizado desde hace décadas para el tratamiento de las manchas. En la actualidad, disponemos de dispositivos láser seguros y eficaces para conseguir la eliminación de distintos tipos de manchas, consiguiendo muy buenos resultados estéticos. Dada la distinta naturaleza u origen de algunas manchas, la combinación de distintos dispositivos nos permite tratar lesiones que no son eliminadas fácilmente mediante otros procedimientos.
¿Qué son las manchas?
La aparición de manchas en la cara son uno de los principales motivos de consulta en dermatología. Otras localizaciones habituales son el escote y en dorso de las manos. Aparecen habitualmente por la exposición excesiva al sol a lo largo de los años, aunque es variable según el color de piel (fototipo) y la predisposición genética, entre otros factores.
Tipos de manchas
(Fuente: Visual DX)
Manchas solares
Las manchas solares o manchas del sol, también conocidas como léntigos solares o léntigo seniles, son aquellas que aparecen en zonas expuestas a la radiación solar (sobretodo en la cara, escote, dorso de manos o espalda). Al inicio, suelen presentar una coloración ténue y un tamaño pequeño, y progresivamente pueden crecer y presentar cierto grado de oscurecimiento.
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El diagnóstico dermatológico correcto de estas lesiones es fundamental, ya que en ocasiones puede confundirse con lesiones malignas (como léntigo maligno melanoma, por ejemplo) o bien con lesiones que no tendrán una respuesta satisfactoria al láser utilizado habitualmente para lesiones pigmentadas (como las queratosis seborreicas planas).
Las manchas solares faciales, juntamente con las arrugas finas, la piel apagada, el poro agrandado son consecuencia de la exposición solar a lo largo de los años. Este conjunto se le conoce con el nombre de fotoenvejecimiento.
(Fuente: Visual DX)
Manchas hormonales o melasma
Las manchas hormonales, también conocidas como melasma, aparecen preferentemente en mujeres y en la región facial, habitualmente en la zona del bigote, mejillas o frente. Suelen disponerse de forma simétrica y se relacionan con la exposición solar, factores genéticos, la toma de anticonceptivos o con el embarazo.
Las mujeres con piel oscura (fototipo 3 o superior), tienen mayor facilidad para presentar este tipo de manchas.
Tratamiento
El tratamiento definitivo de las manchas solares o léntigos solares son los dispositivos de luz y láser para manchas.
El IPL (intense pulsed light) y láseres como Q-switch de pico o nano segundos son algunas de las herramientas más efectivas para ello. La selección del dispositivo y los tratamientos complementarios dependen aspectos como el color de la piel del paciente, la extensión de las manchas, los tratamientos previos realizados, la tolerancia al dolor, o el tiempo de recuperación que el paciente está dispuesto a asumir. A pesar de la eficacia de estos dispositivos, a menudo es necesario realizar un tratamiento de mantenimiento para mantener el efecto, ya que pueden aparecer nuevas lesiones consecuencia de la exposición solar indirecta y el paso del tiempo.
Estos dispositivos de luz permiten tratar las lesiones de forma aislada (solo una o algunas manchas) o bien de forma generalizada. El tratamiento de las manchas de forma generalizada o global se conoce con el nombre de fotorejuvenecimiento, y permite eliminar manchas, aportar luminosidad a la piel y mejorar su textura.
A continuación, te detallo los distintos pasos que incluye el tratamiento del melasma:
- Suspensión de la causa siempre que sea posible.
- Utilizar protección solar estricta en forma de filtros solares en crema y prendas (gorros, gafas).
- Aplicar tratamiento tópico como fórmulas magistrales con agentes despigmentantes que se adapten a la tolerancia y al estado de la piel del paciente.
- Plantear la asociación de peelings en consulta o sesiones de microneedling con agentes despigmentantes
- Utilizar una rutina cosmética adecuada y que incluya agentes despigmentantes para mantener el efecto de los tratamientos
- Plantear como última opción fuentes de luz como IPL o Q-switch suaves
Preguntas frecuentes
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La principal causa de la aparición de las manchas faciales es la exposición solar y el daño solar acumulado a lo largo de la vida. La mejor forma de evitar su aparición es la protección solar estricta desde los primeros años de vida, tanto con medidas físicas (gorros y sombreros, gafas de sol, pañuelos, prendas de ropa UPF) como con cremas que incluyan protección solar de amplio espectro. Además, es recomendable evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día y buscar la sombra cuando sea posible.
El diagnóstico de las manchas faciales por parte del dermatólogo es la clave del éxito en la eliminación de estas lesiones. Las manchas más frecuentes son los lentigos solares, que suelen responder satisfactoriamente a la luz pulsada intensa y a los láseres de nano y picosegundos. En el caso de melasma o manchas hormonales, se recomiendan tratamientos tópicos con principios activos despigmentantes, mientras que los láseres y fuentes de luz se plantean cuando no han funcionado los tratamientos previos.
Asumiendo que las manchas que deseamos eliminar son léntigos solares o seniles, disponemos en la actualidad de distintos dispositivos que pueden atenuar o eliminar estas lesiones. La selección de estos dispositivos dependerá del fototipo del paciente, del aspecto, localización y color de la mancha a tratar y de la experiencia o preferencia del médico. La luz pulsada intensa y los láseres de nano y picosegundos son los más efectivos.
Aunque la intención del tratamiento de las manchas con láseres y fuentes de luz es la eliminación permanente de éstas, en algunos casos puede ser un desafío para el dermatólogo. Para eliminar casi la totalidad de lesiones faciales pueden ser necesarias varias sesiones, y establecer sesiones de mantenimiento anual para que persistan los efectos a largo plazo.
Los motivos más habituales de persistencia de estas manchas es el diagnóstico inicial incorrecto (melasma, nevus, queratosis seborreica plana, mancha café con leche, etc), la presencia de poco pigmento en las manchas (es decir, poco cromóforo en la lesión diana, como en el caso de lentigos con poco pigmento en pieles blancas) o el uso de parámetros inadecuados en el dispositivo utilizado. Habitualmente se requieren sesiones de mantenimiento a lo largo de los años, ya que pueden ir apareciendo nuevas lesiones a pesar de realizar una fotoprotección solar estricta.
Para eliminar la mayoría de las manchas faciales con láseres o fuentes de luz, necesitamos habitualmente entre dos y tres sesiones. A pesar del buen resultado inicial, es recomendable realizar sesiones anuales de mantenimiento para eliminar las nuevas lesiones que vayan apareciendo, lo cual, además, aportará una mejor calidad a la textura de la piel.
El diagnóstico por parte del dermatólogo es indispensable para conocer el riesgo de malignización de una mancha facial. La mayoría de lesiones faciales corresponden a lesiones benignas como manchas solares (léntigos solares), efélides, melasma, nevus, queratosis seborreicas, carcinoma basocelular, manchas café con leche, o léntigo maligno melanoma, entre otras. Los dermatólogos empleamos la dermatoscopia para hacer una aproximación diagnóstica, y en los casos dudosos debemos recurrir a la biopsia cutánea para confirmar el diagnóstico.
Entre las manchas faciales más frecuentes, aquellas que corresponden a melasma o cloasma pueden mejorar con tratamiento tópico. Existen cosméticos que incluyen principios activos como el ácido kójico, la niacinamida, el ácido tranexámico o el ácido azelaico, que pueden ayudarnos a aclarar ligeramente su aspecto y a evitar su empeoramiento. Sin embargo, para conseguir resultados evidentes suele ser necesaria la aplicación de una fórmula magistral despigmentante (prescrita por el dermatólogo y adaptada al tipo de piel y al aspecto de la mancha), una fotoprotección solar estricta y la asociación con ciertos tratamientos médicos como el microneedling o el láser. En algunos casos, puede ser necesario asociar tratamiento oral.
El resto de manchas faciales no se eliminan o atenúan de forma evidente con tratamiento tópico y requieren otro tipo de intervenciones.
Las manchas que aparecen en la cara durante el embarazo o durante la toma de anticonceptivos corresponden a un melasma o cloasma. Son manchas marronáceas que aparecen en la región facial y que suelen presentarse de forma simétrica en frente, pómulos y labio superior.
Para el tratamiento del melasma disponemos de distintas herramientas que permiten controlar y atenuar su aspecto. Entre ellas, destacan las fórmulas magistrales, peelings o tratamiento farmacológico oral. Los láseres y fuentes de luz pueden emplearse cuando el resto de tratamientos no han sido efectivos y deben realizarse siempre por un dermatólogo experto en el tratamiento de este tipo de manchas, debido al riesgo de hiperpigmentación. En este link te cuento más.
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