No todas las manchas son iguales ni deben tratarse de la misma manera. Un léntigo solar y un melasma pueden parecer similares, pero su origen y abordaje son diferentes. Por eso, antes de elegir un cosmético despigmentante, el primer paso siempre debería ser establecer un diagnóstico correcto.
En este episodio de Dermothèque, Sofía de Asís y yo repasamos los principales grupos de ingredientes utilizados para mejorar la pigmentación: despigmentantes específicos, antioxidantes y ácidos renovadores. Hablamos de activos como el ácido tranexámico, el ácido azelaico, la niacinamida o los resorcinoles, explicando de forma sencilla cómo actúan y qué puede aportar cada uno.
También explicamos por qué la eficacia no depende únicamente de incluir un ingrediente conocido: su concentración, la formulación, la tolerancia y la combinación con otros activos pueden modificar el resultado. La cosmética puede ser una herramienta muy útil para mejorar y mantener las hiperpigmentaciones, pero debe integrarse en un plan que incluya fotoprotección y, cuando está indicado, tratamiento médico o tecnología.

